Kaplan contra la censura

Sánchez el vampiro

Del diario de Jonathan Harker: 31 octubre. He tomado la diligencia nocturna para el paso del Borgo donde me recogerá un criado del Conde. Los pasajeros no hacen más que advertirme. “Esta noche no debería viajar hasta allí, su alma corre peligro”, me susurra al oído una anciana, como temiendo ser oída por algún ser sobrenatural. Ante mi mirada de perplejidad me regala un crucifijo. “Por lo menos lleve esto

Ofendiditos

El idiotizante juego del calamar

En este mundo veloz de cultura fast food que nos ha tocado, siempre hay una película o serie que destaca, el fenómeno de la temporada “del que todo el mundo habla”. Y que brilla, se consume y se olvida hasta que llega el siguiente fenómeno de la temporada y se repite el proceso, cual Sísifo audiovisual. En el momento de escribir estas líneas, ese honor le corresponde a El juego

pechos censura

El feminismo no quiere tetas

No se libran ya ni los dibujos animados. La última víctima ha sido la Jessica Rabbit de ¿Quién engañó a Roger Rabbit? Un personaje entrañable que fue concebido de la forma más voluptuosa posible como parodia de la femme fatal del cine negro y que, por cierto, fue la estrella invitada de nuestro 50 aniversario. En la atracción de Disneyland en la que la explosiva pelirroja aparece desde 1994, a

Ataque homófobo

Ocho encapuchados que vienen de Bonanza

Un buen esperpento tiene que empezar con algo digno de él. Por ejemplo, una frase de Karl Marx: la historia ocurre dos veces, una como tragedia y la otra como farsa. El bochorno de la izquierda con el asesinato de Samuel Luiz ha vuelto a suceder, multiplicado por cien, con el falso ataque homófobo en Madrid. Y el papelón que han hecho los medios de comunicación debería ser estudiado en

Conspiracion Pitufos

Los Pitufos son el Mal

Puede parecer que desde que Podemos echó de una patada sorora a Teresa Rodríguez, la gaditana ha perdido el norte. Nada más lejos de la realidad. La que una vez se proclamara khaleesi andaluza sigue preocupándose por los temas importantes para la ciudadanía. Como demostrar que La Patrulla Canina es machista y poner el foco en una de las grandes teorías feministas, junto a la Fanta que sirven a las

Climagate

El ‘Climagate’ que lo pudo cambiar todo

Un mago de Oz engañando con el calentamiento global. La viñeta que acompaña esta entrada fue una de las imágenes del entonces famoso Climagate, en 2009. Tan solo diez años más tarde, el que iba a ser el mayor escándalo de la ciencia moderna se quedó en un borrón del apocalipsis climático. Los medios lo reescribieron para que se adecuara a los nuevos tiempos. Actualmente, la absolución de sus implicados

Histeria climática

La histeria del apocalipsis climático en diez ardientes capítulos

En un mundo en el que millones de personas reclaman indignadas la ecosostenibilidad desde sus cómodas y contaminantes vidas capitalistas, renegando al mismo tiempo del capitalismo, el debate sobre el cambio climático ya no existe. De hecho, se ha pasado directamente al siguiente nivel del juego: el apocalipsis climático, sobre el que tampoco se permite debate alguno a riesgo de ser tachado de “negacionista”. Esa palabra de moda que emparenta

Tokio 2020

Djokovic contra las buenas personas

Kaplan contra la censura se alimenta de la actualidad. La devora allá donde se encuentre el abuso de la corrección política y de las ideologías identitarias y globalistas. Esas que sus defensores dicen que son la evolución que nos está convirtiendo en mejores personas. La misma falacia que está detrás de frases como que el feminismo es lo de la RAE o que el Black Lives Matter solo quiere dignidad

Tokio 2021

El dudoso ejemplo de Simone Biles

En Los Ángeles 1984, el mundo aplaudió la hazaña de una atleta suiza llamada Gabriela Andersen que acabó la maratón a punto de desmoronarse tras un esfuerzo sobrehumano, negándose a ser atendida hasta cruzar la línea de meta. En los Juegos de Tokio, 37 años después, el mundo aplaude a Simone Biles, una gimnasta que se bloquea en plena competición y abandona. Lamentarlo, claro. Consolarla, animarla… de acuerdo. Pero ¿aplaudirla?

Feminazis

El humor feminista tiene muy malas pulgas

Aquella noche Andreu Buenafuente cometió una herejía en su programa. Se le ocurrió decir que en España no se practicaba mucho el humor feminista. En menos que ve una violencia machista Sonia Vivas, Twitter se llenó de mensajes con la etiqueta #QueridoBuenafuente para corregirle, y si no llega a ser un cómico progresista lo de querido lo habrían cambiado por otra cosa. Por supuesto, Buenafuente hincó la rodilla a lo