Libertad de expresión

La corrección política no tiene sentido del humor

A lo largo de la historia, comediantes y bufones fueron los únicos con licencia para llevar al límite el humor y reírse de todo y de todos aunque muchos acabaron fatal, como el bufón de Carlos V, Francesillo de Zúñiga, cosido a cuchilladas tras perder el favor real. Un mal chiste y al hoyo. En la actualidad, una de las bestias pardas del humor es la corrección política que, siguiendo

Escándalo Black Lives Matter

Patrisse Cullors: Black Lives Se lo montan

Todos saben dónde estaba Black Lives Matter el año pasado y la que liaron tras el homicidio de George Floyd, pero no se les recuerdan las mismas protestas cuando Walter Scott fue acribillado por un policía blanco en 2015. Algunos dirán que cinco años antes no estaban tan activos, pero que en el primer caso gobernara la bestia blanca Donald Trump y en el segundo el buen afroamericano Barack Obama

Juan Cala Inocente

Juan Cala: un blanco perfecto

La cosa está negra, sin ánimo de ofender, que se nos echa encima el Ayuntamiento de Guadalajara y acabamos de empezar. Los insultos, y los racistas también, han existido siempre en las competiciones deportivas. Normalmente se entiende que es un impulso propio del calentón del momento y se suelen disculpar después. Porque mentar a la madre de alguien o considerarlo un gran macho cabrío, así en frío, pues está feo.

Límites del humor

Viaje a los límites del humor

Olvídese de que la poesía es un arma cargada de futuro. Ni de futuro ni de pasado. Desde Aristófanes a Ricky Gervais, la auténtica arma es la comedia. El humor alivia la mente, despeja las ideas, libera prejuicios, nos muestra sin dramatismos lo peor y más grotesco de nosotros mismos, y denuncia las injusticias y contradicciones de la vida desarmándolas a través de la respuesta biológica más potente e incontrolada: