Libertad de expresión

La corrección política no tiene sentido del humor

A lo largo de la historia, comediantes y bufones fueron los únicos con licencia para llevar al límite el humor y reírse de todo y de todos aunque muchos acabaron fatal, como el bufón de Carlos V, Francesillo de Zúñiga, cosido a cuchilladas tras perder el favor real. Un mal chiste y al hoyo. En la actualidad, una de las bestias pardas del humor es la corrección política que, siguiendo

Límites del humor

Viaje a los límites del humor

Olvídese de que la poesía es un arma cargada de futuro. Ni de futuro ni de pasado. Desde Aristófanes a Ricky Gervais, la auténtica arma es la comedia. El humor alivia la mente, despeja las ideas, libera prejuicios, nos muestra sin dramatismos lo peor y más grotesco de nosotros mismos, y denuncia las injusticias y contradicciones de la vida desarmándolas a través de la respuesta biológica más potente e incontrolada:

Corrección política en la Universidad

La corrección política en la Universidad en diez delirantes capítulos

Aunque la corrección política tal y como la conocemos nació en los campus universitarios estadounidenses, la primera vez que aparecieron escritas esas palabras fue en El libro rojo de Mao, en un párrafo muy apropiado al tema que nos ocupa hablando del adoctrinamiento de intelectuales y estudiantes: “No tener un punto de vista políticamente correcto equivale a no tener alma”, decía el Gran Timonel. Más de medio siglo después de

Cartel Hollywood broma

Ofendidos made in Hollywood

Los ofendidos de Hollywood son el perfecto ejemplo de toda esa mezcla de oportunismo, moralismo e hipocresía que caracterizan a la corrección política. A lo largo de su historia, la Meca del cine ha sido un reflejo de la sociedad estadounidense, y si esta era machista o racista Hollywood también lo era, y no se preocupaba demasiado. Pero a los ojos de los liberales actuales, conversos del #MeToo y del

Diez negritos políticamente incorrectos

Por si fuera poco convivir con un asesino que los va matando uno a uno, los diez negritos de Agatha Christie se enfrentan a un enemigo mucho más despiadado: la corrección política. La batalla cultural los ha puesto en el ojo del huracán y James Prichard, el bisnieto de la reina del crimen, que es el que vive de las rentas millonarias de su bisabuela y controla sus derechos, ha

Identitarismo

Cambios identitarios en el cine ¿Por qué suelen acabar en desastre?

Es indudable desde que se inventó el arte cinematográfico a principios del siglo XX que el cine de cada época está definido por ciertas pautas. Lo que en los 70/80’s fue la proliferación de secuelas y trilogías, hoy se ha convertido en el mar de reinicios, universos cinematográficos, reboots, secuelas tardías y adaptaciones que inundan nuestras salas. No obstante, lo que antes era estirar un concepto cinematográfico como un chicle,

Lo que el viento se llevó corrección política

¿Y si ‘Lo que el viento se llevó’ fuera políticamente correcta?

En cuanto John Ridley, guionista ganador del Oscar por esa extraordinaria película que es Doce años de esclavitud y dos horas de siesta en el cine, publicó el artículo Hey, HBO, ‘Lo que el viento se llevó’ idealiza los horrores de la esclavitud. Sácala de tu plataforma‘, HBO ni se lo pensó. Y eliminó de su catálogo Lo que el viento se llevó hasta que pueda reponerla contextualizada a la

Censura cinematográfica

Nunca habrá otra mujer como Gilda

Gilda llegó a España en las frías navidades de 1947 y se encontró con un país que intentaba superar la posguerra bajo el férreo control del nacionalcatolicismo franquista. Con su melena salvaje y sus vestidos ceñidos resultó más revolucionaria que el más ardiente discurso de La Pasionaria. Entre otros motivos, porque Rita Hayworth estaba mucho más buena. Imagínense una película protagonizada por una actriz explosiva, un personaje provocador y rebelde