Djokovic: el terror negacionista que amenaza al mundo

Si hace diez años alguien me hubiera dicho que el bueno de Kaplan abandonaría el recto camino de la izquierda habría estallado en una carcajada. Y si alguien me hubiera dicho que libraría la batalla cultural desde un blog en mitad de una pandemia mundial me lo habría creído aún menos. Pero lo que jamás se me habría pasado por la cabeza es que iba a dedicar dos artículos para

Batalla por la Navidad

Cómo el Grinch progre intentó robar la Navidad

De todos los combates de la guerra cultural, la batalla por la Navidad es una de las más inadvertidas, tanto que si lee a la prensa liberal y progresista le dirán que tal batalla nunca ha existido. Tiene sentido que no lo reconozcan: cualquier intento por desmontar la Navidad genera fuertes reacciones en contra. Pero la batalla por la Navidad es real: ciertas corrientes ideológicas llevan años intentando desacralizar la

Dracula_Pedro Sanchez

Sánchez el vampiro

Del diario de Jonathan Harker: 31 octubre. He tomado la diligencia nocturna para el paso del Borgo donde me recogerá un criado del Conde. Los pasajeros no hacen más que advertirme. “Esta noche no debería viajar hasta allí, su alma corre peligro”, me susurra al oído una anciana, como temiendo ser oída por algún ser sobrenatural. Ante mi mirada de perplejidad me regala un crucifijo. “Por lo menos lleve esto

Ofendiditos

El idiotizante juego del calamar

En este mundo veloz de cultura fast food que nos ha tocado, siempre hay una película o serie que destaca, el fenómeno de la temporada “del que todo el mundo habla”. Y que brilla, se consume y se olvida hasta que llega el siguiente fenómeno de la temporada y se repite el proceso, cual Sísifo audiovisual. En el momento de escribir estas líneas, ese honor le corresponde a El juego

Ataque homófobo

Ocho encapuchados que vienen de Bonanza

Un buen esperpento tiene que empezar con algo digno de él. Por ejemplo, una frase de Karl Marx: la historia ocurre dos veces, una como tragedia y la otra como farsa. El bochorno de la izquierda con el asesinato de Samuel Luiz ha vuelto a suceder, multiplicado por cien, con el falso ataque homófobo en Madrid. Y el papelón que han hecho los medios de comunicación debería ser estudiado en

Conspiracion Pitufos

Los Pitufos son el Mal

Puede parecer que desde que Podemos echó de una patada sorora a Teresa Rodríguez, la gaditana ha perdido el norte. Nada más lejos de la realidad. La que una vez se proclamara khaleesi andaluza sigue preocupándose por los temas importantes para la ciudadanía. Como demostrar que La Patrulla Canina es machista y poner el foco en una de las grandes teorías feministas, junto a la Fanta que sirven a las

Climagate

El ‘Climagate’ que lo pudo cambiar todo

Un mago de Oz engañando con el calentamiento global. La viñeta que acompaña esta entrada fue una de las imágenes del entonces famoso Climagate, en 2009. Tan solo diez años más tarde, el que iba a ser el mayor escándalo de la ciencia moderna se quedó en un borrón del apocalipsis climático. Los medios lo reescribieron para que se adecuara a los nuevos tiempos. Actualmente, la absolución de sus implicados

Histeria climática

La histeria del apocalipsis climático en diez ardientes capítulos

En un mundo en el que millones de personas reclaman indignadas la ecosostenibilidad desde sus cómodas y contaminantes vidas capitalistas, renegando al mismo tiempo del capitalismo, el debate sobre el cambio climático ya no existe. De hecho, se ha pasado directamente al siguiente nivel del juego: el apocalipsis climático, sobre el que tampoco se permite debate alguno a riesgo de ser tachado de “negacionista”. Esa palabra de moda que emparenta

Lobby LGTBI

Samuel y la homofobia con calzador

Pocos casos han demostrado el daño que pueden causar a la opinión pública los movimientos identitarios asociados a la izquierda como el de Samuel Luiz, el joven de 24 años asesinado de una brutal paliza en La Coruña. El hecho de que fuera homosexual —cosa que sus agresores no sabían— e increpado al grito de “¡maricón!” ha sido suficiente para que se señalara como un crimen homófobo. Y que hubiera

Black Lives Matter a la madrileña

Las elecciones autonómicas del 4 de mayo en Madrid dejaron en estado de shock a la izquierda. Isabel Díaz Ayuso se olió la traición de Ciudadanos y desactivó dos mociones de censura, convocó elecciones y, a pesar de sufrir una concienzuda campaña de desprestigio, arrasó incluso en el famoso cinturón rojo, expulsó a Pablo Iglesias de la política y, encima, decidió pactar con la bestia parda del progresismo, Vox. Por