Derribar estatuas

El gozoso placer de derribar estatuas opresoras

Hace una hermosa mañana de verano y va usted paseando por el parque. Y se encuentra con una estatua de Cristóbal Colón, o de Winston Churchill, o de Miguel de Cervantes. O de fray Junípero. Ahí, toda imponente, como suelen ser las estatuas. Contémplela y disfrútela. Pero rápido porque esa turba que se ve a lo lejos tiene intención de tirarla al mar a la mínima oportunidad. Para ellos no