El «chanelazo», la izquierda veleta y el feminismo monjil
Si alguien nos hubiera dicho que tendríamos dos entradas dedicadas a Eurovisión nos habríamos echado a reír. Pero aquí tiene la primera que puede leer a modo de Previously on Eurovision, y ahora llega el apoteósico final. Y es que la última edición del festival ha dejado tan al descubierto la idiosincrasia patria, especialmente la progre, que es imposible resistirse al terremoto que ha provocado el chanelazo. Salió elegida en