Cartel Hollywood broma

Ofendidos made in Hollywood

Los ofendidos de Hollywood son el perfecto ejemplo de toda esa mezcla de oportunismo, moralismo e hipocresía que caracterizan a la corrección política. A lo largo de su historia, la Meca del cine ha sido un reflejo de la sociedad estadounidense, y si esta era machista o racista Hollywood también lo era, y no se preocupaba demasiado. Pero a los ojos de los liberales actuales, conversos del #MeToo y del

Nación salvaje

Joyas del cine feminazi 4: A tiros contra los señoros

Es habitual cuando se estrena una nueva «obra maestra» de cine feminazi que se produzca un proceso similar a este: la publicidad y la crítica woke anuncian la nueva maravilla, se produce un encendido debate en las redes entre defensores y detractores, que termina con el cachondeo de estos últimos cuando se produce el fracaso que todos, menos los que han hecho la película, veían venir. Con el título que

Identitarismo

Cambios identitarios en el cine ¿Por qué suelen acabar en desastre?

Es indudable desde que se inventó el arte cinematográfico a principios del siglo XX que el cine de cada época está definido por ciertas pautas. Lo que en los 70/80’s fue la proliferación de secuelas y trilogías, hoy se ha convertido en el mar de reinicios, universos cinematográficos, reboots, secuelas tardías y adaptaciones que inundan nuestras salas. No obstante, lo que antes era estirar un concepto cinematográfico como un chicle,

Cine feminazi

Joyas del cine feminazi 3: El ascenso del Patriarcado

Teniendo en cuenta que Google visibiliza poco los resultados que contengan la palabra «feminazi», tiene mérito si usted ha llegado hasta aquí desde las páginas del buscador más utilizado del mundo, y más aún siendo la tercera parte de un artículo dedicado a las joyas del cine feminazi. Pero sea como sea ahí está, leyéndolo, quién sabe en qué momento del futuro, meses o quizá años después de que este

Cine feminazi

Joyas del cine feminazi 2: Mira quién oprime ahora

La crítica ha dicho: «Joyas del cine feminazi es un artículo que hará historia, atreviéndose a llamar a las cosas por su nombre. ¡Hurra por Kaplan!» (KAPLAN CONTRA LA CENSURA). «Joyas del cine feminazi es una muestra de misoginia y machismo inaceptables. La ciudadanía clama por una ley que prohíba artículos como este y deconstruya a los señoros que los escriben en campos de reeducación» (LO PAÍS). Ahora, por fin,

Cine feminazi feminista

Joyas del cine feminazi en la era #MeToo

No hay ningún cine feminazi, le dirán con rotundidad. No existen las películas hembristas, se reafirmarán. Pero haberlas haylas. Unas más sutiles, otras más descaradas, pero existen. Desde 2017 la industria está rendida a esta moda, y nos tememos que va para largo. El feminismo #MeToo se ha extendido con todos sus excesos sin que casi nadie se atreva a cuestionarlo, y ha llegado como una apisonadora al séptimo arte.

Lo que el viento se llevó corrección política

¿Y si «Lo que el viento se llevó» fuera políticamente correcta?

En cuanto John Ridley, guionista ganador del Oscar por esa extraordinaria película que es Doce años de esclavitud y dos horas de siesta en el cine, publicó el artículo «Hey, HBO, Lo que el viento se llevó idealiza los horrores de la esclavitud. Sácala de tu plataforma», la muy woke HBO ni se lo pensó. Y eliminó de su catálogo Lo que el viento se llevó hasta que pudiera reponerla

Tetas de Jane Russell

Las tetas castas de Jane Russell

Si casi 75 después de su realización, una película tan mediocre como El forajido (The Outlaw, 1943) sigue siendo recordada es por la polémica debida a los dos motivos por los que sobresale el film: las tetas de la debutante Jane Russell que, después de una exitosa carrera en el cine, acabó convertida en una de las mujeres más devotas y conservadoras de Hollywood. El título del post puede parecer

Censura cinematográfica

Nunca habrá otra mujer como Gilda

Gilda llegó a España en las heladas navidades de 1947 y se encontró con un país que intentaba superar la posguerra bajo el férreo control del nacionalcatolicismo franquista. Con su melena salvaje y sus vestidos ceñidos resultó más revolucionaria que el más ardiente discurso de La Pasionaria. Entre otros motivos, porque Rita Hayworth estaba mucho más buena. Imagínense una película protagonizada por una actriz explosiva, un personaje provocador y rebelde